LA ACEPTACIÓN DEL SUFRIMIENTO

Es evidente que la sociedad actual huye del sufrimiento y así observamos como al menor dolor buscamos un analgésico, hasta tal punto que el consumo de analgésicos derivados de la morfina es, en la actualidad, un auténtico problema en Estados Unidos y nuestro país está siguiendo el mismo camino. También huimos u ocultamos lo molesto o desagradable como por ejemplo la muerte y proliferan los tanatorios donde es muy difícil ver al muerto y rezar por él delante de su cadáver.

Pero el sufrimiento forma parte de nuestra vida, es intrínseco a ella y este intento de evitarlo conduce a una lucha sin cuartel que los psicólogos denominan evitación experiencial y que consiste en una amplia gama de comportamientos dirigidos intencionadamente a evitar el contacto con pensamientos, emociones, sentimientos, recuerdos… que son vividos como negativos. La persona se enreda en una lucha que tiene como resultado la rigidez psicológica que la aleja de aquello que en realidad más le importa en la vida.

Pero son los valores personales, aquello que da sentido a nuestra vida, lo importante y la no aceptación del sufrimiento ahoga esta buena dirección. Por eso, desde un punto de vista psicológico, es muy saludable la aceptación de esas experiencias negativas, pero sin luchar contra ellas y, sobre todo, sin pasarse la vida intentando evitar el sufrimiento. Esto nos permitirá centrarnos en lo verdaderamente importante: hacer lo que da sentido a mi vida.

Este hacer se concreta en la conciencia plena, hoy y ahora, de nuestra persona y nuestro quehacer, es decir la aceptación de las propias reacciones naturales, automáticas e inherentes a la condición humana y la toma de contacto con el momento presente, lo que permite elegir más libremente una dirección valiosa, con sentido personal y comprometerse con la acción y los cambios acordes con esa dirección.

Junto con la aceptación aparece el compromiso con la acción que materializa el sentido de la vida. Lo que hemos decidido ser, lo que queremos hacer, nuestro ideal….exige ese compromiso orientado a la acción con clara conciencia de ello.

Como decía un autor “haz lo que debes y está en lo que haces”

Francisco Atienza Martín

Doctor en psicología.   Médico de Familia