Actualidad Julio 2026 

El hombre a prueba

«La finalidad de la psicoterapia no es ahora sólo volver al individuo más adaptado a la realidad, sino que consiste en volverle más libre y […] capaz de una actividad creadora. Aun cuando ésta se limite, sencillamente, a volverle creador de su propia mismidad.»

Juan Rof Carballo (1905-1994)

Clausuramos el IX Itinerario “SALUD MENTAL, MEDICINA PSICOSOMÁTICA Y FILOSOFÍA DE LA CIENCIA”, celebrado en nuestro sevillano Colegio de Médicos, con la grata presencia del Prof. González Infante rememorando contenidos de la vida propia o ajena, esas vidas que se nos proyectan en el recuerdo o en la imaginación. Y hubo reflexiones despertadas por el estímulo de un magnífico libro de Rof Carballo, el titulado “El hombre a prueba” (1951). Una vez más surgió el gozo de la fina agudeza, y del profundo conocimiento que, acerca de la esencia de la persona, muestra en sus escritos el maestro promotor de la Medicina Psicosomática en España.

El hombre es en sí mismo, por misteriosa naturaleza, alguien cuya esencia consiste en ser puesto a prueba. Este es el gigantesco tema que recorre las Historias primitivas y clásicas, también de las Sagradas Escrituras, cuyas cimas se podrían llamar Adán o Eva, Job o David, Judas, la Magdalena o Simón Pedro.

Y la principal prueba a que nos sometemos es el necesario enfrentarse consigo mismo. Somos puestos a prueba por la pugna entre dos grandes sistemas que nos gobiernan: lo que creemos ser y lo que en realidad somos. Al principio, la lucha se establece por el propio prestigio, por nuestra imagen grata que en el curso del tiempo hemos ido construyendo. Más tarde este sistema de autoexaltación frente a la realidad más modesta y auténtica, abocará en esa persona que vamos esculpiendo, la criatura humana que efectivamente llegamos a ser.

Y en ese despliegue que es el vivir se muestra la originalidad, la profundidad y el mérito. Así el neurótico se está liberando, con su lucha, del amor exaltado a la propia imagen, revisando y tratando de corregir, en lenguaje de Karen Horney su sistema de orgullo, abriéndose paso a

la normalidad real y deseada. Pero concretemos, así sucede en todo hombre y no sólo en el neurótico, si bien en éste se nos muestra el proceso de un modo agigantado, más claro. Pero el mismo proceso, oculto o de modo bien expreso se cumple igualmente en los seres a quienes llamamos personas normales.

Es clásica la idea de que, detrás de muchas normalidades, hay una estructura neurótica de la personalidad que sólo se exterioriza cuando se rompe su equilibrio. Lo que aparece como personalidad normal la mayoría de las veces es una personalidad compensada, transitoriamente estabilizada, ideal para la colectividad, pero que, desde el punto de vista del propio individuo, significa un estancamiento. Y así nos lo revelaría la prueba que le envuelve en una crisis, desequilibrándole y obligándole a seguir su camino adelante, hasta volver a ser él mismo, pero ahora, con una mayor plenitud.

Preciosas y utilísimas ideas, sugeridas por el maestro Rof Carballo, capaz de iluminar y reforzar el modelo de persona en el que nos examinamos y que entrenamos durante toda nuestra vida.

Dr. Manuel Álvarez Romero, Médico Internista

Dr. José Ignacio del Pino Montesinos, Médico Psiquiatra

 

(Publicado en Andalucía 2026)