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“REFLEXIONES CON LA BATA PUESTA”: UN MAGNÍFICO LIBRO

La obra “Reflexiones con la bata puesta. ¿Sabes cómo piensa tu médico?”, de la que son autores los doctores D. Manuel Álvarez Romero y D. Ignacio del Pino Montesinos, recoge en sus más de doscientas páginas una cuidada selección de una serie de artículos elaborados por los mismos y publicados desde octubre de 2015, con una periodicidad de diez días, en el Boletín del RICOMS, bajo el título genérico de “Salud Mental y Humanismo Médico”.

El contenido de este magnífico libro, basado en la indiscutible solidez de los conocimientos profesionales y humanísticos así como la reconocida experiencia de sus autores, se expone a través de once capítulos, de variada temática, cada uno de ellos conteniendo siete artículos, iniciados con algún refrán o una frase magistral de algún personaje de reconocida valía universal, que se relacionan en cierta forma con el tema expresado en su título, finalizando con un breve epílogo.

El mencionado articulado contempla una materia de claro matiz Psicosomático y Humanista, y de esos artículos, con ánimo puramente indicativo, se pueden señalar algunos que, en todo caso, servirán  para dar una idea de la amplia y variada temática que abarcan, como el enfermar humano, o recetas para el sufrimiento personal, las cinco “R” (razonar, reconocer, respetar, restituir y retomar) que pueden ayudarnos a superar los fallos que irremediablemente cometeremos, o algunos aspectos de la relación médico-paciente (curar, aliviar, consolar y escuchar a la persona enferma), familia y salud mental, la problemática de las exigencias sociales, algunas reflexiones sobre Psicosomática y Humanismo, la actividad creadora, el sentido común y la coherencia personal, el equilibrio entre los avances tecnológicos y la humanización de la medicina en el siglo XXI, la cobardía, el significado de la atención íntegra al paciente, y finalizando la obra, en el capítulo sobre la trascendencia, la felicidad en las crisis o una ayuda frente al duelo y la muerte, entre otros temas.

 Como los propios autores señalan, sin apartarse del carácter científico de la obra han procurado en ella una forma de expresión llena de claridad, en aras al interés divulgativo que se persigue con la misma. Entrelazando, de forma curiosa y elaborada, situaciones de diversa índole de indudable interés y trasfondo médico, con personajes ficticios o reales, junto a reflexiones profundas, consejos útiles, sensatas deducciones y comprensión de situaciones. Aportando posibles soluciones, con frases precisas, que aparecen llenas de certeza y rigor, o con palabras de consuelo y de esperanza, para enfocar la vida positivamente, tratando de superar la ansiedad, el sufrimiento y, en definitiva, las alteraciones anímicas que surgen, con su seria problemática, en el propio devenir existencial del ser humano. Y todo ello, enfocado de forma bien documentada, amena y original.

Sobre el sustrato de un profundo dominio de la materia que se trata, mezcla de Psicosomática y procurar humanizar el día a día, sin perder en Medicina la consideración del sujeto como centro de la actividad sanadora, son abordadas, por los Dres. Álvarez y del Pino, todas esas facetas expuestas, con exquisita capacidad de comunicación, intentando despertar el interés por los diferentes temas que se contemplan. Siempre con esa magnífica aportación orientadora y llena ilusionada esperanza que realizan. Y divulgando, al mismo tiempo, con profundidad de ideas y clara exposición, las problemáticas antropológicas de trasfondo en esa esfera tan esencial del ser humano que es la Psicosomática. En una continua tarea de procurar ayudar a aquellos que se encuentran con dificultades o soportan tensiones, en ocasiones de tremendo impacto emocional, en el devenir existencial cotidiano, y con una pedagógica exposición, para favorecer la difusión de los valiosos conocimientos y experiencia que han ido acumulando en años de fructífero ejercicio profesional.

Vaya mi más efusiva felicitación, por su valiosa y excelente aportación, a los autores de esta extraordinaria obra, que, según reconocen, con infinito y esperanzado ánimo terapéutico, aparte de su idea divulgativa, va dedicada preferentemente, “A los miles de pacientes…que me han conducido a tantas horas de bata blanca, reflexionando sobre ellos,… y en torno a la felicidad y trascendencia de nuestras vidas”, como señala el Dr. Álvarez Romero, o como apunta el Dr. del Pino: “A mis infatigables colegas…y de un modo muy especial, a todas las personas que han aceptado compartir su intimidad en el ámbito de la consulta profesional, con la esperanza de haberles podido servir de ayuda…”.

En definitiva, “Reflexiones con la bata puesta”, obra modélica y original sobre Psicosomática y Humanismo, no cabe la menor duda de que es un magnífico libro,  científico, documentado, interesante, ameno y divulgativo a un tiempo, que será de extraordinaria utilidad para orientar y llenar de ilusionada esperanza el devenir existencial cotidiano de sus lectores.  

Dr. Epifanio Lupión Cruz

Doctor en Medicina y en Derecho. Director General de Historia del Real e Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Sevilla.

La psiquiatría de las personas

«El desconocimiento del “enfermo mental” procede de una excesiva diferenciación de las personas y de los valores en una sociedad. Es muy posible que en una sociedad presente o futura en donde no hubiese bastante libertad y consideración hacia los valores espirituales propios a cada individuo, el “enfermo mental” sería, como ya lo fue, olvidado y oprimido.»

Henri EY (1900-1977)

     El título del presente artículo ha sido el tema que abría —y se mantendría en los tres días de trabajo— el XXII Congreso Nacional de Psiquiatría, celebrado en Bilbao del 26 al 28 de septiembre de 2019.

          Hemos podido constatarlo con toda claridad y se ha hecho presente con interesantes conferencias, mesas redondas, simposios, encuentros con el experto y pósteres desarrollados sobre la base de cinco líneas simultáneas que dieron gran dinamismo al amplio complejo palacio de Euskalduna.

          Desde todas las facetas de la teoría y la práctica psiquiátricas se ha desarrollado ese quien que es el paciente, así como las exigencias que su dignidad como persona exige a la hora de recibirle, observarle, escucharle, entenderle, instruirle y respaldarle en el intento de recuperar su quebrantada salud.

          Una pregunta caló el pensar de los participantes: ¿Está en crisis la psiquiatría? Abundaron los comentarios de pasillo y muy interesante resultó la Mesa integrada por los Profesores Jerónimo Saiz Ruiz, Marina Díaz Marsá y Guillermo Lahera Forteza que versó sobre este tema. Con claro resalte de los progresos vividos hubo que considerar, también, las divisiones y el estancamiento en resultados pese a la enorme investigación llevada a cabo. Pros y contras a la respuesta afirmativa para la crisis y claras líneas de avance a proseguir en los años venideros.

          Un dato de gran interés resulta ser el elevado número de jóvenes psiquiatras asistentes. Y quizá igualmente significativo podría ser la clara prevalencia de mujeres participantes, tanto en ponentes y en autores de pósteres como de asistentes en general.

          La Relación persona-medioambiente ocupó un buen espacio en exposiciones, trabajos e investigaciones. La Epigenética está en alza y el cuidado a tener en la valoración y manejo del entorno, hábitos y conductas parece necesario en ese cuidado de la salud mental y general de la persona, tal como señalábamos al principio.

          La Medicina Psicosomática estuvo presente en diversos foros: recursos psicosomáticos ante el dolor y el sufrimiento, correlaciones psico-neuroinmunológicas, programa Cibersam de Trastornos psicosomáticos en ansiedad y control de los impulsos. La Psiquiatría Psicosomática resultó relevante en las intervenciones de los Dres. Ignacio Gómez-Reino Rodríguez, Antonio Lobo Satué, Gracia Lasheras Pérez y Amanda Rodríguez Urrutia.

          En torno a la Infancia, biografía y enfermedad mental destacaremos la interesante exposición  de la Profª. Lourdes Fañanás Saura.

          La Perspectiva ética fue desarrollada con las ponencias de los Dres. Manuel Martín Carrasco (elegido Vicepresidente de la S.E.P.), Manuel Bousoño García y Manuel Sánchez Pérez en temas tan importantes como el secreto médico, la contención física de los pacientes o la consideración histórica del Homo Ethicus.

          Ya el psiquiatra Henri Ey, quien consideraba la patología mental como la patología de la libertad, adelantaba lúcidamente que la Persona es un:

        «…sujeto capaz de resolver los problemas de la existencia conforme a su propia concepción del Mundo. Y por problema no es preciso entender sólo los “intelectuales”, que exigen una solución operacional lógica según los valores de objetividad o de verdad, sino también los denominados morales o situacionales, los cuales exigen una solución afectiva en función de los valores intersubjetivos de la coexistencia con los otros.»

          En efecto, la Psiquiatría de las personas es un lema digno de ser mantenido para que en circunstancias actuales como la hipertecnificación, la hipervaloración farmacológica —que, paradójicamente, va en detrimento de su innegable utilidad— o la complejidad de clasificaciones nosológicas no nos desvíen del que debe ser, es y será esencial objetivo de nuestros quehaceres terapéuticos: la persona enferma.

. Dr. Manuel Álvarez Romero, Médico Internista

Dr. José Ignacio del Pino Montesinos, Médico Psiquiatra

De textos, contextos y pretextos

«Si bien, desde un punto de vista puramente físico, toda alteración de la salud puede considerarse anormal, no por ello se debe decir que todo decaimiento físico causado por conflictos y tensiones emocionales es necesariamente anormal»

Donald W. WINNICOTT (1896-1971)

Winnicot, el autor de la perspicaz frase, fue un médico inglés voluntario en la Royal Navy durante la Primera Guerra Mundial y que en la Segunda Guerra Mundial, ya como pediatra, trabajó con los niños evacuados de Londres y los problemas derivados de una separación familiar obligada. Llegó a ser también un reconocido psiquiatra y psicoanalista que, inmerso en un conflicto entre las escuelas y los seguidores de Melanie Klein y Anna Freud, supo crear un tercer grupo intermedio, sin desairarlas y tomando lo mejor de cada una. Suyos son conceptos teóricos tan importantes para la Psicoterapia como el espacio y los objetos transicionales, la diferencia entre el self verdadero y el pseudoself o la “madresuficientemente buena, que frustra y consuela al hijo en la medida justa para no generarle abandono ni dependencia.

          Era un verdadero experto en la relación maternofilial y, a este respecto, resulta curioso conocer un detalle paradójico de su vida y de la de las dos grandes autoras citadas, ambas especialistas en problemas infantiles. Ni Anna Freud (que para su epitafio quería la frase: «Pasó su  vida con niños») ni tampoco el propio Winnicott tuvieron hijos; y aunque Klein (una de las autoras que más grandes contribuciones ha proporcionado a la metapsicología psicoanalítica infantil) sí los tuvo, cuando falleció llevaba unos diez años sin hablar con su hija Melitta, la cual el día de la muerte de su madre decidió impartir una conferencia calzándose unas botas de color rojo brillante.

          Ítem más, si en una cárcel oímos: «Los presos deben tener más derechos y privilegios», no es lo mismo que lo haya dicho un interno en una celda de castigo, un guarda mientras desayunaba con los compañeros o el mismísimo director de la prisión en su discurso de toma de posesión del cargo.

 Para entender el sentido correcto de algo se necesita conocer también las circunstancias relacionadas. Es decir, quién dijo qué, por qué, para qué, cuándo y dónde. Si se extrapola un mensaje privándole del contexto es más fácil malinterpretarlo y utilizarlo en sentido distinto de la intención original que lo motivó. De ahí que: “Un texto sin contexto es un simple pretexto”. Para que la comunicación sea exitosa no basta con que el emisor la realice correctamente, que el canal empleado sea el conveniente y esté libre de interferencias, sino que el receptor debe poseer las claves imprescindibles para descifrarlo, logrando así su adecuada interpretación.

¿Y esto tiene algo que ver con la profesión que nos toca desempeñar? Sí; cualquiera —en la tarea cotidiana que le ocupe— que quiera ser reconocido como fuente de autoridad y que sus mensajes sean tenidos por válidos, debe cuidar el más importante de los contextos: la persona y sus relaciones.

          Es preciso favorecer que el paciente acuda con confianza y tranquilidad, sin tener que pensar en cómo estará hoy su médico. Para eso debemos mantener un discurso, una imagen y una actitud estables en el tiempo. Si al paciente le preocupa cómo va a encontrar al profesional que le atiende, aumenta su desasosiego y es incapaz de confiar en él, porque la angustia acrecentada le impide prestar la atención imprescindible para una sana comunicación. Esto es, lo deseable es que la persona posea cotidianamente el mismo carácter (afable a ser posible), sin cambios extemporáneos de imagen (vestimenta, peinado, etc.) y, mucho menos, de actitud. Y aquí queremos enfatizar que no se trata de que el estilo sea idéntico en todos, sino que cada profesional mantenga el suyo propio. Lo conocido transmite calma, seguridad; lo desconocido genera ansiedad y las rarezas intempestivas en personas o situaciones familiares resultan —como bien definió Sigmund Freudsiniestras. No podemos exigirnos ser perfectos, acertar siempre, ni siquiera tener hijos para ser grandes pediatras, pero sí —al menos—congruencia personal y claridad en las relaciones. Es preferible equivocarse sensatamente y aprender del error, antes que acertar por casualidad, creer que ya sabemos cómo hacerlo y desde entonces actuar erradamente.

Seguro que han adivinado la cualidad vital que subyace en esta reflexión y a la que todos, sin excepción, debemos aspirar: la coherencia.

Dr. Manuel Álvarez Romero, Médico Internista.

Dr. José Ignacio del Pino Montesinos, Médico Psiquiatra.

Dolor y sufrimiento ¿por qué?¿para qué?

Artículo publicado en ABC Sevilla Tribuna abierta el 11 de julio de 2019

“El sufrimiento útil hace crecer a la persona que lo padece”

            Suele afirmarse que el Dolor y el Sufrimiento son constantes en nuestro vivir y que hacen de sombra capaz de realzar los tonos claros de nuestro día a día.  La milenaria experiencia del hombre evidencia que ambas vivencias son inevitables a lo largo de una vida vivida.

            La Asociación Internacional para el estudio del Dolor lo definió como una experiencia sensorial y emocional desagradable, asociada a una lesión tisular, real o potencial.  Distinguiremos varios tipos: Dolor nociceptivo u ordinario que sirve de alarma o defensa ante una amenaza o riesgo para la propia salud (cólico, apendicitis, tumor, golpe, caries dental, etc.). Dolor neuropático, que tiende a la cronicidad y es consecuente a una lesión de las fibras que integran una estructura nerviosa cuando es afectada, estirada o comprimida en una agresión, traumatismo, cirugía o proceso tumoral.  Suele necesitar medicación, fisioterapia y psicoterapia. El Dolor psicógeno conlleva un alto componente emocional y afectivo y se acompaña de ansiedad, depresión e insomnio.

            Algo distinto es El Sufrimiento, una vivencia negativa y molesta de tipo psicológico y moral, sin experiencia sensorial primaria y con asiento cognitivo y emocional.  El Sufrimiento útil hace crecer a la persona que lo padece, el Sufrimiento inútil, por el contrario, queda como autoelaborado y fruto de una reacción mal elaborada.  Viene a depender, en gran medida, del acierto y oportunidad de la propia respuesta.

            Resulta clásica la descripción de los factores que elevan el umbral de sensibilidad para el dolor, es decir que dificultan su instalación.  Tal sucede con la serenidad y la paz, con la escucha y la comprensión, con los analgésicos, ansiolíticos o antidepresivos porque su correcta utilización reduce o elimina el dolor.  Y lo opuesto sucede con sus contrarios pues son capaces de hacernos más vulnerables al dolor y al sufrimiento. El objetivo ante el paciente con dolor y sufrimiento ha de ser anular o disminuir  el dolor e iluminar su sentido, mejorar la funcionalidad y calidad de vida y evitar la ansiedad, el insomnio o la depresión. Dolor y Sufrimiento aunarse, ahogando el vivir en una mutua espiral doliente que merma la vida y rebosa en padecimientos.  Somos cuerpo y mente, integrados en una única realidad personal, en la que radica esta doble experiencia y en la que se juega y debate el conflicto que nos alcanza.  Así   se gesta nuestra personal Dolencia, que así llamamos a esa enfermedad ya instalada en la persona que somos y con su peculiar estructura y dinamismo.

            En estas situaciones, la primera actitud a recomendar es la apertura.  Bien lo expresa Shakespeare al afirmar: “Se debe dejar que hable el dolor, porque la pena que no habla, gime en el corazón hasta que lo rompe”. Compartir supone alivio y camino hacia el remedio.

            Una segunda estrategia recomendable es la aceptación de la realidad que nos toca vivir, descartando rebeldías y adoptando actitudes y conductas positivas que conduzcan, a la resolución del problema. Orientación, escucha, recursos médicos, apoyo espiritual o trascendente, son todos ellos recursos de alta eficacia en la atención de quien vive en el dolor o el sufrimiento.

            Importante factor moderador o resolutivo del Sufrimiento es la dotación de sentido, la búsqueda y encuentro de posibles razones, en el orden humano o trascendente, capaces de aportar un porqué con luz explicativa a esa concreta situación crítica que nos esté tocando vivir.  Es la “voluntad de sentido” que empapa toda la antropología y la psicoterapia de Víctor Frankl, el destacado psicoanalista judío y vienés que hubo de afrontar el  cautiverio nazi en Auschwitz, lugar en el que perdió a su esposa.  Cuánto se aprende en su obra “El hombre en busca de sentido”.  Buena parte de su mensaje queda glosado en la certera afirmación “la puerta de la felicidad se abre hacia fuera”.

            Seguramente,  hemos acudido alguna vez a una Unidad para el tratamiento del dolor, con grato recuerdo por el alivio experimentado.  Pues en semejanza podemos pensar en la creación de Unidades de atención al sufrimiento humano.  Quizá nos sorprenda la idea, pero a la vez comprenderemos su necesidad ya que son más las personas afectadas por el sufrimiento que por el dolor. ¡Cuánto recrece y madura el sufrimiento útil! Y cuánta infelicidad depara el que no lo es, el que carece o escasea en su sentido y en su aceptación.

            Otro horizonte, aún más amplio y brillante es el que aporta una visión trascendente de la vida, una dimensión vertical que depara paz, luz, felicidad y pleno sentido del propio vivir.  Así lo he reafirmado hace pocos días con la lectura de lo descrito por el Dr. Joaquín Navarro-Valls respecto a S. Juan Pablo II, cuando en circunstancias muy dolorosas, el Neurólogo le preguntó “Santo Padre ¿cómo vive usted esta situación”.  La pregunta aspiraba a conocer la impresión física  la respuesta fue: “y yo me pregunto ¿qué es lo que Dios quiere decirme con esto…?” alcanzando así la raíz del significado humano, donde la enfermedad puede encontrar una respuesta sobre su sentido fundamental y definitivo.

Dr. Manuel Álvarez Romero

Presidente de La Sociedad Andaluza de Medicina Psicosomática

La salud y el amor

Interesante ciclo el organizado por las Direcciones Generales de Cultura y Salud Mental de nuestra corporación Médica sevillana en el año 2019.  Y si en el año anterior se ocupó de recordar a maestros en salud mental, en este nos lleva a profundizar en importantes sectores de la vida personal.

¿Tienen que ver la salud y el amor?  ¿Repercuten las subidas o bajadas en la calidad de uno de ellos sobre cómo vivimos el otro? Interesante materia con sus elucubraciones teóricas y sus orientaciones pragmáticas.

Nos disponemos hoy a revisar algunas perspectivas de este  binomio, capaces de proveernos de una mejor salud o de un amor más tierno y fervoroso.  Y tal, que acompañado de esa dimensión que  tanto se valora hoy en día, alcancemos la famosa calidad de vida.

De seguro contamos con clara experiencia en que una buena salud facilita el amor, así como la falta de salud puede reducir la calidad de nuestro amor.  Esto es precisamente lo que sucede en la enfermedad depresiva, en trastornos de la personalidad como el esquizoide (o frio), el narcisista o el explosivo/impulsivo.

Más claro y familiar nos resulta la influencia del amor que profesamos en la salud que mantenemos.  Son los vaivenes del amor y el desamor capaces de generar mal de amores, estados estresantes o desesperanzados que suelen abocar en reducción de las defensas inmunológicas, desequilibrios endocrinológicos, somatizaciones, desórdenes alimentarios y otros muchos problemas de salud.

Afortunadamente el buen amor es fuente de salud.  La armonía convivencial que propicia el amor es indudable fuente de salud y felicidad, de gozo duradero y bienestar persistente.

Es muy de agradecer que nos faciliten estas tareas propias del mundo del amor.  Todos hemos sido constituidos para bien amar y para sentirnos amados.  ¡Cuánto se agradecen las muestras de cariño que expresan el amor! y que papel más importante juega la ternura que damos o recibimos en todas y cada una de las etapas de nuestras vidas.

Cuando se dice que el amor siempre encuentra recursos es algo así como lograr ayuda y servir a los demás aprendiendo a vivirlo con las pupilas que dilata el amor, ese amor que ponemos y vivimos.  ¡Qué gran juego ese del amor y cuan beneficioso resulta de ordinario ya que el amor que vivimos  recrece al amor que sembramos, generando un círculo virtuoso y creciente que mantiene el feed-back positivo de la relación amorosa.

Todo lo citado adquiere refuerzo al recordar aquel magnífico libro de C.S. Lewis Los cuatro amores que son afecto, amor de amistad, amor posesivo y amor de donación.  Bien gozoso resulta el pasear, con cabeza y corazón, por ese amplio, feliz y deseado jardín de los amores.  ¡Y cuánto nos queda  por aprender y enseñar en nuestras vidas!  Sería una pena dejar de dar fruto o de recoger la merecida cosecha del amor por ignorancia,  inadvertencia o rutina.

El médico, al igual que los psicólogos u otros profesionales de la salud, tenemos aquí un inapreciable y enorme campo de ayuda y una valiosa mina capaz de acrecentar los propios recursos saludables en la escuela del amor.  No podemos olvidarlo al mirarnos en el espejo o al atender a nuestros pacientes, porque revalorizará nuestro servicio y cuidado al que estamos vocacionalmente llamados a vivir en nuestro día a día.  Y bien merece la pena.  Seguro que contamos con ricas y expresivas experiencias personales y ajenas, pues el amor es como el aire limpio, lo exige nuestro vivir.

Dr. Manuel Álvarez Romero, Médico Internista.

Dr. José Ignacio del Pino Montesinos, Médico Psiquiatra

Homenaje al Dr. Manuel Álvarez Romero

 

El pasado miércoles 13 de febrero de 2019, la Sociedad Andaluza de Medicina Psicosomática (SAMP) celebraba en el Real e ilustre Colegio Oficial de Médicos de Sevilla, un Homenaje al Dr. Manuel Álvarez Romero, Fundador y Presidente de dicha Sociedad, por su amplia y profunda dedicación a la Psicosomática andaluza, nacional e internacional.

El acto fue inaugurado por el Presidente del Colegio Oficial de Médicos de Sevilla, D. Alfonso Carmona, y conducido por D. Ubaldo Buitrago, locutor de radio y buen amigo del Dr. Álvarez.

A continuación, el Dr. Fernando Martínez Pintor, reumatólogo barcelonés y vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina Psicosomática, presentó la Conferencia titulada “Recuerdos de mi maestro Rof Carballo” a cargo del Dr. Francisco Martínez López, internista madrileño, discípulo de Rof Carballo y autor de un libro sobre la obra del “padre de la Psicosomática española”. En esta intervención enfatizó la necesidad de “entender y aplicar” el paradigma y la esencia de la Psicosomática en sus múltiples frentes y campos de aplicación.

El acto continuó con las emotivas intervenciones de profesionales y amigos del Dr.Álvarez Romero, entre ellos, el Dr. José Ignacio del Pino Montesinos, psiquiatría y vicepresidente de la SAMP, glosó las tareas del homenajeado y leyó textos de adhesión llegados de Nueva York (Dr. Trujillo), Zaragoza (Dr. Lobo), Almería (Dres. Fernando Jiménez y Concepción Barceló) y Madrid (Dres. Ramírez Parrondo y García-Camba).

El Dr. Ricardo Campos Rodenas (Presidente de la Sociedad Española de Medicina Psicosomática) enfatizo el legado Psicosomático y las aportaciones hechas a esta sociedad antes, durante y después de su presidencia, por parte del Dr. Álvarez. Prosiguió el Prof. José Manuel González Infante en representación de la Real Academia de Medicina de Cádiz, de la cual el Dr. Álvarez es Académico Correspondiente de Mérito. El Dr. Jaime Rodríguez Sacristán como representante de la Real Academia de Medicina de Sevilla, el Dr. Francisco Javier Cano, en representación de la Facultad de Psicología de Sevilla, con la cual el Dr. Álvarez mantiene una colaboración de larga trayectoria en la formación del alumnado de prácticas y la edición de seminarios y cursos. Prosiguieron experiencias y agradecimientos al Dr. Álvarez, de la mano de   Dña. Mariola Jiménez, administradora del Centro Médico Psicosomático) y D. Antonio García de Castro, director general del Instituto Internacional San Telmo – Business School, que resaltó la colaboración del homenajeado.

Para finalizar, el Dr. Chiozza, socio de honor de la SAMP y director de la Fundación Luis Chiozza de Buenos Aires, compartió su agrado por formar parte del acto y animó a los presentes a seguir los pasos del Dr. Álvarez en su valiosa labor psicosomática.

El broche final vino de la mano del homenajeado, al cual se le hizo entrega de una placa conmemorativa por su trayectoria personal y profesional. Además, pudo agradecer a todos los asistentes, participantes y organizadores este cariñoso y entrañable acto en el que participaron cerca de trecientas personas.

 

Estrella Mesa Masa y Esther Rodríguez Díaz

Psicólogas del Centro Médico Psicosomático

EL ANANCÁSTICO, UN QUIJOTE DEL S. XXI

El perfeccionismo en nuestros días

Bastantes años llevamos profundizando en la frecuente patología que es el Perfeccionismo patológico, también llamado Anancasticismo.

Satisfacción produce el alivio de tantos sufrimientos propios y ajenos que dan lugar a esta avería de la personalidad. Muchos casos de ansiedad, depresión… resultan ser consecuencia de un largo período de sufrimiento por esta causa.

Hace cinco años, una paciente con marcado Anancasticismo salió de esas redes con la aplicación del remedio habitual, o sea, con pastillas y palabras.

Me encontré con ella casualmente, hace una semana, y me preguntó por el artículo que ella misma escribió durante su tratamiento. Busqué, lo encontré en mis archivos, lo releí, esbocé algunas sonrisas con gratos recuerdos y le animé a que lo publicásemos. Aceptó, pero con la utilización de pseudónimo. Y aquí os lo hacemos llegar.

Seguro que os gusta, y quizá evoque el recuerdo de casos similares. ¿A que sí?

Dr. Manuel Álvarez.

 

EL ANANCÁSTICO, UN QUIJOTE DEL S. XXI

Ahora que tengo un rato para ti, escribo lo que me sale del alma:

Los anancásticos: qué palabra tan extraña para definir un tipo de persona, tan frecuente y tan desconocida, que ni ellos mismos ni sus familias lo detectan. Somos, en definitiva, unos Quijotes del S. XXI: con la sensibilidad a flor de piel, con una epidermis tan fina que detecta en demasía los desaires o pasotismo de los de su alrededor, y con un excesivo sentido del deber y de la responsabilidad que nos lleva a colocar las obligaciones laborales más allá del cansancio. Hasta emborracharnos y empacharnos del mismo trabajo.

Sufridores incomprendidos de luchar contra natura en cosas de la vida cotidiana que, para la gran mayoría, no tienen la menor importancia, y que a nosotros parece que nos da la vida…

Con una cabeza, no siempre privilegiada, que funciona a 150 km/h cada día, y que hace que a las 22:00h ya no seamos personas: con pensamientos repetitivos, incluso sobre varios temas a la vez, costándonos mucho cortar y zanjar episodios. Con la sensación de ir galopando hasta la extenuación, y es, en ese momento, cuando nos caemos y nos rompemos los huesos. Cuando nos damos cuenta de que por ese camino no vamos bien…

Personalidades excesivamente puntillosas, queriendo poner el broche o, al menos, su aportación en todo y a todo. Para “completarlo”, piensan ellos.

Algunos Anancásticos hemos tenido la gran fortuna de toparnos, en ese galopar sin rumbo y a lo loco, con personas que nos han fotografiado y reconocido. Han sabido aportarnos el screening de detección de qué rienda hay que tocar para enderezar nuestro rumbo y conseguir un camino recto. Y para adelante disfrutando de la vida: ¡consiguiendo por fin la felicidad!

En mi caso, si no hubiera sido por la orientación psicosomática recibida y más aún por la gran ayuda que supone el tener una familia con cimientos bien arraigados al suelo y especialmente de mi marido, hace años que hubiera volado hasta perderme en una burbuja de jabón…

María.
Sevilla, 10 de abril de 2014.

CICLO DE TALLERES 2018-2019

Horario: 19:30 a 20:30h

Lugar: Consulta Dr. Álvarez – Centro Médico Psicosomático (Calle Asunción, 59 1D 41011 Sevilla)

Precio por sesión: 20 €

Profesionales: Estrella Mesa Masa y Esther Rodríguez Díaz (Psicólogas Sanitarias)

Cupo: Máximo de 10 personas por sesión

Reserva de plaza: estrellamesa@psicosomatica.net , estherrodriguez@psicosomatica.net , o 954270780.

Programación:

22 de noviembre – Técnicas de relajación y movilización

19 de diciembre – ¿Cómo pensamos? (Pensamiento racional vs irracional)

30 de enero – Gestión del tiempo y toma de decisiones

20 de febrero – Del autoconocimiento a la autoestima

27 de marzo – Nuestro mundo interior (Inteligencia emocional)

10 de abril– Herramientas para mejorar las habilidades sociales